Miércoles, 12. Diciembre 2018
Represión policial en HamburgoAyer por la mañana, unos 800 policías germanos iniciaron un intenso operativo de allanamientos y registros en casi medio centenar de locales de la izquierda, bajo el pretexto de prevenir la realización de acciones terroristas contra la próxima cumbre del G-8, (Grupo de los siete países más industrializados y Rusia), que se llevará a cabo el próximo 6 de junio en la ciudad de Heiligendamm, al nordeste de Alemania.
Esgrimiendo una orden de la Fiscalía General, los uniformados y una veintena de fiscales registraron 40 inmuebles en Berlín y Hamburgo. El registro y la operatividad de la Policía, así como el eco que los trascendidos sobre posibles atentados tuvieron en la prensa oficial, demuestran que las autoridades se han tomado en serio las supuestas amenazas.
Sin embargo, la portavoz del grupo parlamentario “Die Linke” (Partido de la Izquierda) Ulla Jelpke, afirmó que las acusaciones de terrorismo “son absurdas”, y la verdadera intención “es amedrentar la protesta”.

En efecto, más de un centenar de agrupaciones de izquierda, sindicatos, organizaciones cívicas y religiosas han convocado manifestaciones de protesta con ocasión de esa cumbre. La fiscalía de Hamburgo no ha dado hasta ahora detalles sobre material incautado o del trasfondo de la acción de esta mañana, pero según fuentes del grupo de izquierda Campinski, ésta se dirige “contra posibles acciones de los movimientos antiglobalización ante el G-8”.

La mayoría de las concentraciones tendrán lugar en los días precedentes, desde el fin de semana del 2 de junio, en la vecina ciudad de Rostock.

Los registros


Los registros efectuados hoy se realizaron en inmuebles de la izquierda, pisos particulares y lugares de trabajo, y la razón que esgrimen los fiscales es la sospecha de la creación de una supuesta agrupación terrorista, cuya meta sería realizar atentados con bombas incendiarias durante la Cumbre del G-8.

Las autoridades judiciales alemanas investigan a los sectores militantes que se destacaron en el pasado como violentos, así como a los posibles autores intelectuales de eventuales atentados o ataques. En ese grupo se ubican quienes llevaron a cabo en enero de este año un ataque incendiario en contra de un vehículo policíaco con el argumento de que era una protesta contra el G-8.

La orden de registro hablaba de 17 sospechosos, aunque no trascendió si están identificados.

Para Ulla Jelpke, “las sedes, los centros culturales y los servidores de Internet no son nidos de terroristas, sino proyectos alternativos de izquierda, que aparentemente son para el Gobierno y sus fuerzas de seguridad una espina clavada en el ojo”.

“Quien buscaba pruebas que demuestren que la cumbre del G8 es un acto antidemocrático, pues ya se las ha servido la policía. La Fiscalía no se detiene ni siquiera ante la acusación más absurda con tal de criminalizar la protesta”, agregó.

Miles de personas se manifestaron ayer por la noche de manera espontánea contra los registros. En Berlín participaron más de 5000 personas en una manifestación espontánea. En Hamburgo, donde unos 4000 personas se manifestaron en defensa del centro "Rote Flora" (Flora Roja) hubo enfrentamientos entre los manifestantes y la policía. También en muchas ciudades más de Alemania, de Holanda, de Austria y otros países, miles de personas marcharon en protesta contra el terrorismo de estado

Fuente: kaosenlared.org / RedGlobe
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