“Decimos que es un asesinato porque veníamos haciendo reiteradas denuncias al Municipio sobre la situación en que se encontraban las escuelas y nadie nos presto atención”, denunció el secretario de la CTA de Moreno-Merlo, Gustavo Muñoz, a cuatro meses de que la explosión registrada en la escuela 49 acabara con las vidas de la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Orlando Rodríguez.

De ahí que, sin dudarlo, Muñoz hiciera hincapié en que son “compañeros asesinados por este gobierno neoliberal que representa al FMI” y recodara el nefasto papel que tuvo “el Consejo Escolar intervenido por Vidal, que sigue siendo responsable”.

Asimismo destacó la actitud de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez que “se la jugaron por la escuela pública y los pibes”, tras lo que lamentó que “como consecuencia de las políticas gubernamentales, las escuelas se convirtieron en lugares donde nuestros hijos van a comer”, pero como sigue el ajuste “no sólo no se pueden educar, sino que ahora los chicos ni siquiera pueden almorzar”.

Por eso, sin dudarlo, aseveró que “vivimos una situación angustiante a la que respondamos con más lucha y más organización, saliendo a las calles a defender nuestros derechos, tratando de no perder lo que tenemos y peleando por lo que nos falta”.

Y, tras recalcar que “Moreno está de pie junto al pueblo argentino”, fue claro al señalar que “hay que profundizar en organización y buscar el mayor marco de unidad, para que este gobierno nacional y provincial, se vaya, ya que no se puede vivir con estos modelos antipopulares que nos asesinan, paulatinamente, todos los días”.

¿Y las obras?

La explosión que tuvo lugar en la escuela 49 y el terrible saldo que dejó, puso en negro sobre blanco una situación que desde mucho antes se venía denunciando desde el Frente de Unidad Docente y que afecta a toda la infraestructura escolar de la provincia de Buenos Aires.

Pese a esto, el recorte presupuestario que se profundizará durante 2019 a instancia de lo que decide el FMI, hace que alrededor de quinientas escuelas estén cerradas total o parcialmente por este motivo.

Entre ellas la secundaria 40, también de Moreno, que durante el fin de semana pasado fue tomada por un grupo de padres que exigen que el gobierno avance con las obras de infraestructura que viene prometiendo desde hace dos años.

Este establecimiento educativo comparte edificio con la escuela primera 13 que tiene un plan de obra de remodelación que no alcanza al secundario, por lo que los padres de sus alumnos decidieron la toma, ya que la respuesta de la Gestión Vidal fue montar aulas móviles.

Fuente:

Nuestra Propuesta | Diario del Partido Comunista de la Argentina