La Paz, 10 de diciembre de 2018 (MC).- La ministra de Comunicación, Gisela López, denunció este lunes el resurgimiento de la “violencia política-racista”,  advirtió que está en curso el desarrollo de un guion con ese contenido “que ya se lo intentó aplicar en otras coyunturas” y lamentó que algunos medios se refieran a hechos de vandalismo y de violencia política y como un supuesto “levantamiento o rebelión popular”.

“Lo que se vio el día del paro cívico es violencia política racista, es violencia política, pero también es racista, y es violencia, es vandalismo”, aseguró la titular de Comunicación, citado por un boletín de prensa de la Red Patria Nueva. 

López lamentó que esos medios distorsionen la realidad al disfrazar el vandalismo y la violencia política y racial como si fueran “levantamientos populares o rebeliones”. Ya en el 2008, en el contexto del frustrado golpe cívico prefectural, titularon: “rebelión popular”, cuando lo que pasaba eran hechos vandálicos, asalto de oficinas, robo de bienes y de documentos.

López recordó que la violencia política y racista también se registró en 2007, durante la realización de la Asamblea Constituyente, y aseveró que entonces, como ahora, los paros cívicos estuvieron marcados por dos ingredientes principales: el alcohol y la violencia. 

La violencia financiada por la derecha radical y vandálica se volvió a repetir el pasado jueves, día del paro cívico-político. “Eso lo hemos visto los bolivianos en escenarios como Riberalta, Beni, donde se provocó la muerte de una mujer, que lo único que quería hacer era trabajar, que no quería acatar el paro”, aseguró.

“En La Paz atacaron (a la Policía), no se enfrentaron, como dijeron algunos medios, que los ‘jóvenes del 21F se enfrentaron con la Policía’, falso; en realidad un grupo de vándalos atacó las dependencias del Tribunal Supremo Electoral, y lo hizo con saña, con violencia”, agregó.

No obstante, López aclaró que las circunstancias que vivía el país durante anteriores brotes de violencia política-racista, eran diferentes a las de ahora. “El 2007, 2008 el país estaba en construcción de su base, de su nueva Constitución; hoy tenemos un país estable políticamente”, dijo y acotó que “en esa época había resabios de los viejos partidos rechazados y camuflados en instancias como los comités cívicos”. 

Explicó que a diferencia de entonces, en la actualidad tenemos un país política, económica y socialmente estable, a diferencia de la Bolivia empobrecida y con un alto grado de exclusión de segmentos poblacionales como los indígenas y las clases populares.

Respecto de nuevas movilizaciones anunciadas por sectores de oposición, López sostuvo que “estamos en un Estado de derecho” y todos los sectores tienen derecho a pronunciarse y expresarse, pero “deben hacerlo en el marco de la Constitución y las leyes”.

Fuente:

Ministerio de Comunicación del Estado Plurinacional de Bolivia