24 | 10 | 2019

El 5 de setiembre, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) recibió con sorpresa una orden para desalojar el Centro de Formación Paulo Freire, ubicado en el asentamiento de Normandía en Caruaru (Pernambuco).

La reintegración fue solicitada por el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) y ordenada por la 24ª Corte Federal, en el municipio de Agreste Pernambucano, por el juez federal Thiago Antunes.

El centro de capacitación pertenece al asentamiento de Normandía, creado en 1998. En ese momento, el INCRA sugirió al MST utilizar la casa de la sede, donde opera el centro, para fines de formación colectiva de campesinos y campesinas de la región nordeste. La donación se hizo a los asentados en 1999.

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado por presuntos cargos de corrupción, fue autorizado a recibir una delegación del Consejo Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), a la que le expondrá la violación de su derecho de defensa.

El CNDH, órgano gubernamental que investiga presuntas violaciones a las garantías individuales, está adscrito al Ministerio de la Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos, pero cuenta con autonomía y actúa de forma independiente, señala una publicación de Telesur.

Juan Andrés Lagos, miembro de la comisión política del Partido Comunista, alertó sobre la instalación de una neo dictadura en Brasil, caracterizada por la restricción de derechos humanos y sociales, así como la lógica cavernaria desde el punto de vista de las relaciones con otros Estados.

En ese contexto, el analista llamó a observar lo que está haciendo el mandatario de ultra derecha, más allá de sus dichos reivindicando la Dictadura y el genocidio en Chile denunciando una trenza de presidentes derechistas en latinoamérica dirigida por Estados Unidos.

Guarenas, estado Miranda.- “Venezuela condena y repudia la actitud del gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil de entregar la Amazonia a la oligarquía terrateniente”, expresó este jueves el jefe de Estado y de Gobierno, Nicolás Maduro Moros, con respecto a los incendios que azotan el pulmón vegetal desde hace más de 20 días.

El Mandatario señaló su profundo dolor ante la situación que afecta la selva amazónica “es el fascismo en el gobierno brasilero destruyendo los derechos sociales (…) destruyendo el pulmón de la humanidad y el derecho de vivir en el planeta”.

El dirigente del Partido Comunista y exministro de Estado, Marcos Barraza, denunció que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro está vulnerando el derecho internacional y la protección de su pueblo, al rechazar la ayuda de los países del G7 destinada a combatir los incendios en la Amazonía. 

En su diagnóstico, el rechazo de la ayuda multilateral obedece a que el mandatario de extrema derecha pretende ocultar la responsabilidad de su Gobierno en esta grave catástrofe.

Más de quinientas mil hectáreas siguen ardiendo en la Amazonia. Mientras que las llamas se extienden vertiginosamente hacia el sur, otros focos importantes se registran en Bolivia y Paraguay, y el humo ya llega hasta Argentina, Perú y Uruguay.

En este punto hay que señalar que el propio Estado brasilero, por medio del monitoreo que hace su Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, reconoce que en lo que va del año se registraron en la zona 73 mil los focos de quema. Pese a esto, el presidente Jair Bolsonaro mutiló el presupuesto destinado a combatir el cambio climático al achicarlo un 95 por ciento.

La Federación Sindical Mundial (FSM), en nombre de sus 97 millones de trabajadores y trabajadoras afiliadas en 130 países de todos los rincones del mundo, declara su total rechazo contra los terribles incendios forestales que actualmente perjudican a Brasil, Bolivia y Paraguay y a la vez brinda su solidaridad con las poblaciones de las zonas afectadas.

Mientras el país se encuentra en recesión, Bolsonaro y Mourão quieren acabar con las jubilaciones de los más pobres, recortan fondos de la educación pública y quieren acabar con los derechos laborales y las libertades democráticas. También fomentan la invasiónnde tierras indígenas por el agronegocio, permiten la destrucción del medio ambiente ynestimulan la homofobia, el racismo y el machismo, lo que ha agravado la violencia contra la comunidad LGTBIQ+, las personas racializadas y las mujeres.

Ha aumentado el desempleo, en total hay más de 60 millones de personas fuera del mercado del empleo.

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, se unió a las voces que piden la liberación inmediata del expresidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva.

En su cuenta Twitter @NicolasMaduro, el mandatario nacional escribió: A un año del injusto encarcelamiento de nuestro hermano @LulaOficial, me uno a las voces libres del mundo que claman por la justicia y el cese de la persecución. ¡Vamos pueblo brasileño! Fuerza y valentía para seguir en la lucha por la dignidad de la Patria Grande. #LulaLivre.

“Mientras que 2019 está declarado Año Internacional de las Lenguas Indígenas por la UNESCO, el pueblo indígena de Pataxó es golpeado por lodos tóxicos, el resultado del catastrófico colapso de una represa de Vale, en Brumadinho (MG) y numerosas invasiones de tierras y casos de violencia contra indígenas. Los pueblos están registrados en todo Brasil. Destacamos la degradación ambiental, las violaciones de los derechos humanos y la destrucción de lo que queda de una riqueza biocultural única.

La Federación Sindical Mundial (FSM), en representación de 95 millones de trabajadores y trabajadoras afiliadas en 130 países de todo el mundo, se solidariza con el pueblo brasileño tras la ruptura de dique minero en Brumadinho, en la Región Metropolitana de Belo Horizonte. Según las notas oficiales, ya suman 65 muertos confirmados y cerca de 292 personas desaparecidas.

Real time web analytics, Heat map tracking

Esta web utiliza cookies. Si continuas navegando, estás aceptándolos.