redglobeEste viernes, las centrales sindicales de Brasil realizarán protestas frente a las sedes del Instituto Nacional del Seguro Social, ubicadas en 10 estados y en el Distrito Federal, por el retraso en la aprobación de pensiones, jubilaciones, licencias por enfermedad o seguro de desempleo, lo que genera largas colas de solicitantes frente a las oficinas, señala información de Prensa Latina (PL).

El Instituto está sumido en una profunda crisis, que se inició en anteriores administraciones, pero que empeoró con el aumento de filas para atenciones en sus agencias.

El Seguro Social en Brasil ha acumulado más de dos millones de peticiones, lo que ha obligado al Gobierno del presidente Jair Bolsonaro a contratar a exmilitares para agilizar el servicio de atención.

De acuerdo con el portal Rede Brasil Atual, el llamado Día Nacional contra el Desmantelamiento de la Seguridad Social pretende alertar a la población sobre las consecuencias de la política de desguace adoptada por el Gobierno de Bolsonaro.

Sin reemplazar a los empleados que se jubilan, el instituto pierde cada día la capacidad de analizar y satisfacer las solicitudes de jubilación, de pago de enfermedades y de prestaciones de maternidad.

Entre 2016 y 2019, el número de empleados en el INSS se redujo de 33 mil a 23 mil. Los trabajadores que solían prestar servicios directos a la población fueron trasladados a funciones internas.

«Colocan al personal que laboraba en las sucursales a hacer faenas de apoyo, como si todos los brasileños tuvieran computadoras en casa y facilidad para usar canales remotos», criticó Vilma Ramos, directora del Sindicato de Trabajadores de la Seguridad Social del estado de Sao Paulo.

Prensa Digital MIppCI / PL / AVN

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Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información (MippCI)