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Categoría: El Salvador

Nayib Bukele ha decidido que sus intereses estén por encima de la democracia. Ha militarizado la Asamblea Legislativa como medida de presión a las y los diputados. Respaldado en un apoyo por parte la población, este joven neoliberal muestra el autoritarismo con el que sostiene sus ideas. En este marco conversamos con Oscar Recinos, miembro de la Comisión Política de La Vía Campesina en El Salvador e integrante de la Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria Región Central (FECORACEN).

«Lo que sucedió es el resultado de una serie de hechos que se han venido sucintando desde que Bukele asumió la presidencia, contra el Congreso  y contra los opositores. El presidente ha desprestigiado a sus adversarios en un lenguaje antidemocrático. Se ha militarizado el Congreso. Los militares prácticamente han tomado los curules de los diputados. La causa, más bien excusa, que lleva a esto según el presidente, es la no aprobación del préstamo de $109 Millones. Pero realmente esto responde a una estrategia que tiene el presidente de atacar permanentemente a la Asamblea Legislativa, con fines electorales para 2021, donde busca tener el control total del Congreso. Para estas acciones se basa en el apoyo popular con el que cuenta, según marcan las encuestas difundidas»

Bukele lleva menos de un año de gestión, asumió a mitad de 2019. Una de sus primeras acciones fue expulsar al cuerpo diplomático venezolano en el país, buscando congraciarse con Estados Unidos. Pelele y traidor, fueron las palabras de Maduro para con él, en alusión a su pasado con el FMLN, del cual fue expulsado.

¿Cómo está la situación actualmente en el país?

La situación es políticamente tensa. De hace unos días hay una persecución política hacia diputados, a los cuales les han visitado las casas particulares. El domingo había programada una convención del FMLN, la cual fue sitiada por la por la Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil, en un tono amenazante, ante una actividad partidaria de una organización. En ese momento se temía que sean capturados los diputados del FMLN, para llevarlos por la fuerza al Congreso. Es una situación preocupante la que se está viviendo.

El presidente en su discurso ha dado una semana al congreso para que le apruebe el préstamo. Hay mucha incertidumbre en qué es lo que resolverán los diputados, y también hay mucha incertidumbre en cuál va a ser la reacción de Bukele ante dicha resolución. Es una situación muy peligrosa para la democracia y la poca seguridad que ya tiene el país, la cual se va a agravar.

¿Cuál es la reacción de la gente ante esta situación?

En las calles hay normalidad, calma. El Congreso está altamente desprestigiado, a partir de una campaña de hace años llevada adelante por  la prensa. Esto se intensificó con el auge de las redes sociales, de tal modo que el Congreso es la institución del Estado más desprestigiada frente a la población. Esto permite al presidente tener cierto respaldo, por supuesto es un respaldo que no mide las consecuencias para el país, pero al consultar, hay gente a la que le parece bien lo que el presidente hace ante los diputados.

Está claro que la sociedad salvadoreña, representada en gremiales empresariales, tanques de pensamiento, organizaciones populares e incluso hasta la misma embajada yanqui, le han dicho al presidente que no siga ese camino. Aunque sabemos que en América Latina esto no es nuevo. Pero Bukele basa en parte su autoritarismo en el respaldo que reflejan las encuestas, algunas hablan de hasta un 90% de aprobación a su gestión. Los rasgos autoritarios son muy sensibles en una sociedad que hace apenas 28 años ha terminado la guerra . La población mayor recuerda lo que se ha vivido, no así los jóvenes…

La situación política salvadoreña volvió a mostrar a los militares en primer plano de intervención. En medio de las tensiones, el gobierno de Bukele acató la medida de la Sala de lo Constitucional, la cual le impide al presidente llevar adelante la sesión extraordinaria de la Asamblea Legislativa para la aprobación del préstamo de los $109 millones, como tenía previsto.

El neoliberalismo vuelve a mostrar su cara autoritaria, violenta, represiva. El modelo vuelve a mostrar su cara antidemocrática, al igual que en Bolivia, en Ecuador, Colombia, Haití, Chile. Latinoamérica está dando sus batallas. Desde Venezuela, La Corriente expresa todo su apoyo a quienes en defensa de la paz y la democracia en la región enfrentan las distintas expresiones de un modelo de las élites.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora.

Fuente:

CRBZ – Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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