12 | 12 | 2019

Habrá quien disienta, y ahí disculpe mi torpeza, pero es que creo que –otra vez—se equivocan. Debieron declarar no culpable a “Tony” que es un tonto, mortífero, pero inocente, puede ser que letal, pero por encargo. Y dejaron suelto, dándose baños de pureza, a quien lo mandó a rebuscarse, para ver cómo, JOH que no ha matado a un puño, sino a los que hizo falta, para aferrarse al poder usurpado, y que no es el verbo, sino la mentira encarnada.

Y es que no veo aquí conmigo que haya un valiente que lo saque. Ni va a renunciar, tampoco eso puede hacer. Un holograma que consiguen mantener animado y sonoro un par de banqueros, que no saben qué más hacer, cuatro generales, que-antes de nochebuena— podrían sucumbir a los honestos, cinco ministros mentados, coopera y conspiradores, media docena de diputados leales, como el fino D. Chávez y un puño de falsos pastores, no solo Miguel. Pero el poder no solo es voluntad y representación, es sustancia destilada y exige una articulación y un proyecto. ¿Cuál, JOH?

Felizmente, para todos, llovió y hubo agua para seguir racionando en la capital. Muchos advertimos –hace meses— que JOH ya no está ahí, es decir en la concertación cotidiana del poder. No actúa, más que en el sentido bufo. Que anda distraído, prefiere volar al interior o viajar al extranjero y –a menudo— parece afectado. Ha dejado a Olivaba negociando las salidas. Genial eso, crear una ley que diga que nadie está por encima de la ley, menos los que la hacen y serán intocables. Fuera de Manhattan. ¿Habrá aumentado el valor de acceso o hipoteca del curul?

Se quiso corregir esa especie de ausencia del Presidente con las noveles conferencias de prensa, pero éstas también parecen raras, felinescas. Que los malos son los capos que antes eran los amigos y nunca dicen la verdad. Como también resultan surrealistas los cultos pidiendo que la mano del señor de los cielos se manifestara a favor de la inocencia de Tony, celebrados por quienes, aun sintiéndose autorizados para castigarnos con sus fatwas todo abarcadoras, siguen recibiendo notificaciones celestiales de la perpetuidad de JOH, el generoso y las marchas fantasmagóricas en que los concurrentes vestidos para la ocasión, corean las consignas del ¡cuatroañosmás!

En los foros televisados, iban y venían entre sí compitiendo los abogados y abogadas que querían quedar bien, asegurando que las pruebas testifícales no valían ¿ni siquiera las que daba Tony mismo en su contra mintiéndoles a los agentes? Ve tú a saber qué cosas más, pero mientras tanto, en las primeras planas, las noticias de los aterrizajes de avionetas cargadas con cocaína, incluso parecen competir contra los últimos sucesos del juicio.

Como si urgiera. ¿El Cash? ¿Cuánto cuesta que el Abogado Taine llegue a decir burradas como ¿que no puede ser delincuente quien compre piyamas con tarjeta de crédito en una tienda barata? ¡Really Mister! No es fino.

¡Que lógica! Otra cosa fue la decadencia gradual de la imagen, que despegó con las incoherencias del discurso de reinauguración, la degradación de los estándares morales del régimen, chantajeando, la evolución luego de una especie de atonía, en que simplemente dejan de funcionar las instituciones, porque ya no son creíbles las directrices, ni los impulsos con que antes se pensara quedar bien.

Esta es una caída libre, vía el tobogán de los tuits a un discurso de JOH forever, mientras en el trasfondo, el andamiaje del poder colapsa, apesta la justicia, se desamarra la red del control, resuena el chiflido del pueblo contra el réquiem y, en su último acto, sadomasoquista, aparece el Presi solo, colgado y parado sobre una silla de una sola pata, rodeado de cuatro bayonetas y perros saguinarios, y cae el telón.

La paz de la república que la oficialidad y sus amigos invocan en forma casi universal, no pasa ya por la continuidad de la dictadura mediante la represión, su único recurso, sino justamente por lo contrario, por una liberación que se abra a la democracia. ¿La paz podrá vislumbrarse, aunque sea momentáneamente, con la salida de JOH? Es una cosa práctica: ¡ya! ¿De qué se asustan?

Puede que si cae JOH, se desbande la banda borracha y desafinada, que la opinión pública cuente un poco más y se haga respetar. Podría incluso haber algún trastorno del acostumbrado orden que de todas formas ya no funciona. ¡Qué tal si la oposición se articulara y acordara un gobierno provisional pluripartidista, capaz de reformar el sistema electoral para eliminar la influencia excesiva de la mafia de los poderes fácticos y convocara una constituyente para democratizar?

En otras latitudes y desde hace más de un siglo, el capital ha sido capaz de convivir con la democracia. Con el caos no. Pudiera ser ¿la última oportunidad para tomar distancia y redimirse?

Estamos en casi recesión, Trump dice que va a reanudar la ayuda pero para la seguridad. La inversión extranjera ha caído en 40% en seis meses. Ahora que al mundo le ha quedado clara la naturaleza de nuestra institucionalidad un narcoestado –ha dicho el Abogado Bove ante la corte, para indignación del gran canciller Rosales— organizado para el saqueo de los fondos públicos y para conspirar con el crimen organizado, ¿qué creen Uds. que va a pasar?

¿Qué clase de capital podría llegar cuando empiecen a disminuir las remesas? ¿Cómo podría sostenerse la economía? Olvídate de los impuestos y que Elvin que debe 6,000 lempiras al Gallo más Gallo. ¿Cómo pagaría sus deudas la banca al reventar las tarjetas? ¿Los grandes comerciantes, que ya no venderían? ¿Los industriales que no alcanzan a pagar la luz? ¿Los propietarios hipotecados?

Fuente:

El Libertador

Real time web analytics, Heat map tracking

Esta web utiliza cookies. Si continuas navegando, estás aceptándolos.