02 | 04 | 2020

Este 9 de enero de 2020 se efectuaron diversas movilizaciones en municipios del Estado de México en protesta por el aumento de tarifa al transporte público. De manera pacífica hubo manifestaciones en Ciudad Nezahualcóyotl, Toluca y Tlalnepantla, pues no cabe duda que el aumento es una medida lesiva contra los intereses de la clase trabajadora y los estudiantes, que además se da en medio de diarias noticias de asaltos y asesinatos.

El transporte público en el Estado de México no sólo es deficiente sino inseguro. Millones de mexiquenses tienen que transportarse diariamente a sus centros de trabajo o estudio en unidades en pésimo estado, apostando no solo sus pertenencias sino la vida, gracias a que ningún gobierno estatal ha puesto orden en el entramado de mafias que conforman las distintas rutas del estado.

El aumento de pasaje mínimo de 20% atenta directamente contra la economía popular pues una gran cantidad de personas no solo hacen traslados cortos sino que además realizan varios transbordos de ida y vuelta, lo que supondría elevar el porcentaje de 45% que de sus ingresos los mexiquenses destinan al transporte público. Encima hay que pagar más por viajar en un sistema que ofrece a sus usuarios el promedio de un robo por hora.

Como ya podía esperarse el gobierno estatal ha hecho oídos sordos al malestar ciudadano y se ha limitado a confirmar y poner en marcha el tarifazo. Curiosamente desde el gobierno federal -supuestamente popular- se ha replicado ese mismo silencio. Hoy sabemos porque.

En Toluca, municipio gobernado bajo las siglas de Morena por un alcalde de origen panista se dieron algunos empujones entre la policía y los manifestantes. En Tlalnepantla la situación se puso más seria.

Reunidos en las afueras de la Catedral de Tlalnepantla, a medio día, se reunieron decenas de jóvenes, estudiantes de la UNAM, UAM y UAEM para marchar hacia las instalaciones de la Secretaría de Movilidad estatal. Al no ser recibidos por funcionario alguno el contingente optó por permanecer manifestándose en la Vía Gustavo Baz, de inmediato un contingente de policías municipales, estatales y de tránsito, armados, se presentaron en el lugar y arremetieron contra los estudiantes; primero empujando e intimidando, y luego arremetiendo a golpes contra hombres y mujeres. Acción reprobable y cobarde que quedó perfectamente documentada en vídeos y fotografías, que de inmediato comenzaron a circular.

Si hemos de ser realistas , la verdad es que una acción represiva por parte de las policías mexiquenses no resultaría novedad, sino fuera porque también en Tlalnepantla triunfo la 4T, es decir, en este municipio mexiquense -se supone- ya gobierna el pueblo y ya no se reprime a nadie.

¿Qué sucede entonces? Pues que la represión a esta manifestación en un municipio gobernado por Morena ilustra a la perfección la naturaleza del gobierno de la cuarta transformación. Es exactamente lo mismo que sus antecesores, es más importante mantener buenas relaciones con las mafias del transporte mexiquense que la economía de trabajadores y estudiantes. 

Raciel Pérez Cruz, el presidente municipal ex perredista de Tlalnepantla está más preocupado por llevar el nuevo Estadio del Cruz Azul a su municipio que por el transporte y la economía popular. Menos le preocupo que por la tarde su policía golpeara a manifestantes pacíficos con saldo de tres detenidos.

A nivel estatal el gobierno priista decreta un aumento lesivo para los trabajadores y sus familias, a nivel federal el gobierno del cambio permanece en silencio y a nivel municipal la policía morenista hace el trabajo sucio reprimiendo.

Fuente:

El Comunista – Órgano del Comité Central del Partido Comunista de México

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