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Categoría: México

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador se jacta de sus supuestas contribuciones al bienestar social de las personas en las localidades rurales, progreso que, supuestamente se ha logrado mediante la implementación de proyectos productivos dándonos el falso discurso de que estos fueron creados en aras del crecimiento económico y  la generación de empleo para el pueblo. Sin embargo la realidad nos demuestra que los únicos intereses por los que se vela en la implementación de estos proyectos son los de las grandes empresas, que seguirán incrementando sus ganancias a costa de los trabajadores partícipes de estos programas.  

Tal es el caso del programa “Sembrando vida” el cual opera en 19 entidades federativas y plantea la siembra de especies de categoría agroindustrial como el agave y cacao así como de árboles frutales y maderables para su posterior explotación con fines industriales, la subvención consiste en cinco mil pesos mensuales de los cuales quinientos son destinados a un fondo de ahorro. Los requisitos para postular en dicho programa son: ser propietario de un terreno de 2.5 hectáreas disponibles para actividad agroforestal, con prioridad a jóvenes en edad productiva.

Dentro de los supuestos objetivos del proyecto está el: “Contribuir al bienestar social e igualdad social y de género mediante ingresos suficientes de los sujetos agrarios en localidades rurales”. El cual se ve imposibilitado de cumplirse mientras estemos supeditados a gobiernos en contra de los intereses del pueblo trabajador del campo y la ciudad. Por que la agricultura al pretender incrementar los excedentes agrícolas favorece el consumo urbano o la exportación mientras que el sector rural padece los bajos precios agrícolas.

Más del 70% de los agricultores de maíz son de autoconsumo, lo que quiere decir es que siembran su propio alimento y no lo comercializan, muchas veces su cultivo no es el que necesita el mercado y puede ser más caro debido a la  inversión de producción. Por otro lado, los productores campesinos se ven afectados con los pocos recursos que proporciona con el programa “Sembrando vida”. En Sinaloa se siembra el maíz más caro a nivel nacional y mundial. Muchos productores campesinos son excluidos por el apoyo insuficiente de sembrando vida y del paquete de apoyo al agro mexicano.

Además “Sembrando vida” se encuentra lejos de ser un programa que pugne por la reforestación y el cuidado de la biodiversidad como se ha publicitado, los estragos que ha causado la mala planeación e implementación se hacen notar desde lo más primordial puesto que existe un  desabasto en la cantidad de árboles para realizar el trasplante, siendo un fraude la cifra de 43 mil hectáreas propuestas para “reforestar” en 2020. puesto que para alcanzar esta cifra se estima que se requieren un total de 575 millones de plantas de las cuales solo se han asegurado 100 mil millones proporcionadas por la SEDENA.

Aunado a esto la selección de especies para la reforestación no es la idónea pues muchas de estas no corresponden ni son nativas de la región, en cambio, la selección está basada en la demanda del mercado sin tomar en cuenta las repercusiones que esto causa en el ambiente. Tal es el caso de Persea americana comúnmente conocido como aguacate Hass que requiere de cantidades ingente de agua y  su recurrente cultivo erosiona el suelo, dando por resultado un suelo prácticamente estéril restando nutrientes y materia orgánica reduciendo la capa efectiva del suelo para crecimiento vegetal..

Una de las tantas problemáticas que han surgido a raíz de “sembrando vida”, deriva de la deforestación de la selva por parte de los pobladores para así poder inscribir más tierras al programa y así ser acreedores al ingreso mensual. El programa no contempla el tiempo requerido para el crecimiento de árboles frutales y maderables con el mínimo requerido para su aprovechamiento, llega a ser de entre tres a diez años, por lo tanto no es una solución viable para cubrir el sustento diario, y mucho menos para  combatir las condiciones de precariedad en las que se encuentran los pobladores.

Como se puede apreciar “Sembrando vida” es uno de los tantos programas que aparentemente busca el bienestar pero en realidad se aprovecha de los trabajadores para beneficiar a las grandes empresas. Es imposible que López Obrador junto con el empresario agroindustrial Alfonso Romo busquen mejores condiciones para la clase proletaria.

Fuente:

El Comunista – Órgano del Comité Central del Partido Comunista de México

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